Aunque muchos no lo saben, vivimos en un mundo repleto de santos incomprendidos:
Los políticos, que se sacrifican por los ciudadanos, y que, incluso cuando están imputados por corrupción, continúan ejerciendo su responsabilidad de gobierno.
Los periodistas, siempre al pie de la noticia, cualquier cosa por "pulsar" la realidad de la calle...
Los empresarios siempre a los pies de sus empleados ("los activos más importantes de la empresa").
Los sindicatos siempre en las trincheras, inmolándose por la igualdad social...
Las ONG, dejándose la piel por un mundo más justo...
En este blog trataremos de formular algunas hipótesis sobre los nobles motivos llevan a estos actores a tan abnegado sacrificio...